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La logopeda, Arancha Zabal, en la consulta del Hospital Civil con un paciente

Una logopeda enseña ejercicios orientados a entrenar y recuperar la movilidad, tono y sensibilidad de labios, lengua y velo del paladar, y maniobras que mejoran la función de tragar

La Unidad de Gestión Clínica de Rehabilitación y Medicina Física del Hospital Regional de Málaga dispone, desde finales de enero, de una nueva consulta de logopedia para el tratamiento de pacientes con problemas de deglución.

Los pacientes son remitidos desde la Unidad Funcional de Disfagia –en funcionamiento desde el año 2009- cuyo objetivo terapéutico es conseguir una deglución segura y eficaz, evitando que los pacientes desarrollen complicaciones nutricionales y respiratorias

La rehabilitación va encaminada al entrenamiento de ejercicios que mejoran y refuerzan la musculatura implicada en la deglución –labios, lengua y velo del paladar-, a la realización de maniobras para mejorar su función, y a la iniciación y seguimiento de la alimentación terapéutica.

Una logopeda enseña a los pacientes ejercicios con el fin de entrenar y recuperar la movilidad, el tono y la sensibilidad de los labios, lengua y velo del paladar, y ejercicios para trabajar la masticación. En general, son ejercicios de repetición muy sencillos que los pacientes deben seguir practicando en casa y se revisan en la consulta.

Las maniobras deglutorias ayudan a modificar la fisiología de la deglución y se utilizan según el tipo de alteración que presenta el paciente. Son maniobras muy difíciles de aprender y de integrar, por lo que necesitan mucho tiempo de entrenamiento y la colaboración del paciente, y sus resultados se consiguen a medio y largo plazo.

La alimentación terapéutica consiste en iniciar la alimentación por boca en pacientes que se nutren con alimentación artificial enteral a través de una sonda. La logopeda, de forma terapéutica, comienza a darle ese alimento –habitualmente un yogurt- controlando, mediante la ayuda de un pulsioxímetro, los tiempos, los ritmos y la forma en la que el paciente traga el alimento. Cuando pasado un tiempo, el paciente ha recuperado de nuevo la acción de tragar sin riesgo, se pauta una alimentación para que la pueda tomar en casa, inicialmente a base de purés.

Unos folletos, diseñados por los profesionales, ayudan a pacientes y familiares a seguir entrenando, en domicilio, los ejercicios aprendidos con la logopeda en la consulta.

El programa de logopedia disminuye los problemas nutricionales y respiratorios ocasionados por la disfagia, como la aspiración bronquial de alimentos sólidos y líquidos, mejorando la situación nutricional y la calidad de vida del paciente.

Se estima que el 15% de las personas mayores de 65 años sufre disfagia debido a la pérdida de musculatura, cifra que aumenta, gasta llegar al 40%, en personas mayores que viven en residencias.

La dificultad para deglutir afecta a grandes grupos de riesgo, como personas que han sufrido un accidente cerebro-vascular (47%), daño cerebral traumático (25%), o enfermedad de Parkinson (52%). Asimismo, las personas con demencias, entre las que destaca la enfermedad de Alzheimer, presentan disfagia en el 25% de los casos, y el 60% de los pacientes con esclerosis múltiple y esclerosis lateral amiotrófica.
 

Publicado en: Año 2012
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