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21/06/2019 

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RECONOCIMIENTOS A LOS PROFESIONALES DEL H.R.U. DE MÁLAGA

  Aviso legal
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Comunicaciones y Noticias en cumplimiento de las prescripciones enumeradas en el artículo 6.2 de la Ley Orgánica de Protección de Datos respecto al consentimiento sobre los datos que figuran en fuentes accesibles al público, y a fin de velar por la confidencialidad de la información aportada por los usuarios del sistema sanitario, se evitará la publicación en esta sección de datos que permitan la identificación de los mismos, bien sea a través de nombre y apellidos, dirección social, postal o de correo electrónico o número de teléfono, salvo que medie consentimiento expreso del afectado o la información sea remitida directamente por el interesado con la finalidad de su publicación y con las garantías contempladas en la ley.

Agradecimiento remitido a la gerencia del Hospital Regional, 13 de noviembre de 2015

Enfermedades Autoinmunes
Estimado director del Hospital Regional Carlos Haya, Le escribo esta carta con motivo de agradecer los esfuerzos de su equipo médico, más concretamente, el área de enfermedades autoinmunes C, al cual pertenece la doctora María Teresa Camps, ha sido designada como mi médica y he de agradecerle su profesionalidad en su trabajo, por su apoyo y comprensión hacia los enfermos (entre los que me incluyo), haciendo más soportable las enfermedades de los pacientes y lograr que sea la vida de estos más llevadera (incluyendo la mía) aportando su comprensión e intentando ayudar en todo lo posible.
Sin más que decirle, gracias por dedicar unos minutos a leer esta carta y tener un equipo a grandes profesionales sanitarios como María Teresa Camps.
Un cordial saludo,
C. R. S.
 

Agradecimiento, SUR, 24 de octubre de 2015

Neurocirugía, Neurología y Urgencias Hospital Regional de Málaga
Mi agradecimiento infinito e impagable y el de mi familia, al neurocirujano Luis Segundo de Miguel, a su equipo de Neurocirugía y a todo el personal de la planta de Neurología del Hospital Carlos de Haya, así como al personal de Urgencias, por el trato recibido desde mi ingreso en el referido centro hospitalario, hasta que fui dada de alta de una delicada intervención quirúrgica, realizada por el mencionado doctor y su equipo el pasado 21 de julio.
En todo momento fui tratada con una profesionalidad, humanidad y cariño, digna de todo elogio. Tenemos unos profesionales extraordinarios y desde aquí ruego que sus plantillas de personal, medios electrónicos y quirúrgicos sean aumentados, para que su trabajo pueda llevarse a cabo con más comodidad y seguridad, en beneficio de todos los ciudadanos.
M. C. B.
 

Agradecimiento, SUR, 8 de octubre de 2015

Urología Hospital Civil
En primer lugar le quiero dar las gracias, señor director del diario, por permitirme expresar mi agradecimiento público.
Días pasados fui intervenido en la Unidad de Urología de nuestro Hospital Civil por el doctor Jorge Soler. Tras haberme realizado las pertinentes pruebas y pasar por consulta, me iba mentalizando del mal que me aquejaba y me hacía fuerte, tanto física como mentalmente. Todo, gracias a la sencillez y la forma de explicarme los acontecimientos. Es por ello que desee transmitirle su ’grandeza personal’.
Así mismo, deseo trasladar mi agradecimiento a toda la Unidad, desde el jefe a los ATS, pasando por secretaría, y ya en planta al responsable de ella, Juan Antonio. A todos, permítanme un fuerte abrazo de agradecimiento.
J. R.
 

Agradecimiento, SUR, 2 de octubre de 2015

Área de Cardiología y Urgencias del Hospital Regional de Málaga, y 061
Soy un enfermo del Área de Cardiología, en tratamiento para poder hacer una vida casi con total normalidad. El domingo trece a media mañana iniciando solo en mi coche un recorrido corto por la autovía, comencé a notar una opresión y dolor en el pecho, por lo que tomé la decisión de regresar a casa, que se encuentra en la parte alta de la zona este de Málaga.
Mi mujer y yo llamamos al 112, que con preguntas claras, cortas y concisas, determinaron enviar una ambulancia del 061. La ambulancia tardó muy poco en llegar, aunque a mí me pareció una eternidad, pues el dolor y opresión habían aumentado. Actuaron con la celeridad que les caracteriza, preguntas al tiempo que actúan, coger una vía, tensión, electro, auscultación, etc. Con su profesionalidad y experiencia, no tardaron en diagnosticar ‘flutter auricular’ (arritmia, más del doble de pulsaciones normales).
Intentaron revertir esta situación con medicación a través de la vía cogida, no consiguiéndolo, optaron por el traslado a Carlos Haya. Permitieron a mi mujer ir en la ambulancia, mientras el médico y la enfermera no dejaron en ningún momento de estar pendiente de mi estado.
En Urgencias, confirmado el diagnóstico, me explicaron que para revertir la situación tenían que realizarme una cardioversión eléctrica a 100jl, previa autorización mía escrita. Terminada esta pequeña burocracia, me sedaron y actuaron. Cuando desperté me dijeron que el resultado había sido exitoso, como comprobé al haber desaparecido el dolor y opresión del pecho.
Me trasladaron a Observación, donde me tuvieron en continua vigilancia hasta alrededor de las 21,oo horas, en que dieron por terminado este episodio, con el alta médica.
Mi agradecimiento a todas las personas intervinientes por su profesionalidad, efectividad, humanidad y cercanía.
J. M. D.
 

Agradecimiento, en La Opinión, 11 de septiembre, y SUR, 17 de septiembre de 2015

Urología en el Hospital Civil
Desde hace años, y por problemas de salud, me he hecho asidua del emblemático Hospital Civil. La sección de Urología, que es la que yo frecuento, se encuentra muy saturada por falta de personal en todos los ámbitos. Esta situación se ve incrementada en la época estival, cuando una buena parte de los especialistas cogen sus merecidos permisos vacacionales.
No obstante, el goteo de pacientes sigue siendo vertiginoso, como de costumbre. Es entonces cuando doctores, enfermeros y demás personal sanitario se encuentran desbordados por el gran número de enfermos que, con mayor o menor paciencia y comprensión, esperan su turno para ser atendidos en las correspondientes consultas. De este modo multiplican su esfuerzo y dedicación para poder suplir la falta de personal y dignificar en la medida de lo posible la atención que el paciente merece.
Por medio de estas líneas es mi deseo resaltar la labor de todos los profesionales del área de Urología de dicho centro sanitario, a quienes tengo en gras estima, mereciendo la calificación de ‘sobresaliente cum laude’.
Por lo tanto, y con todos mis respetos, ruego a quien corresponda que se acuerde de este colectivo, que tanto bien hace por la ciudadanía, dotándole de más recursos humanos y económicos, ya que tan solo en Andalucía trata anualmente a alrededor de 70.000 pacientes.
R. F.
 

 

Agradecimiento, SUR, 2 de julio de 2015

Hospital Carlos Haya
Gracias en primer lugar, al doctor Aranda, que fue el primero que recibió a mi hermana en su consulta, después de que en ningún hospital la quisieran recibir, ya que al llegar su expediente médico lo devolvían, bien por colapso en quirófanos o por inoperable, ya que era la segunda operación que se practicaría de aorta, y dadas las secuelas de la primera los médicos la desahuciaban. El doctor Aranda la recibió, y desde ese mismo día nos abrió la puerta a la esperanza, a la vida; en ningún momento dijo que sería fácil, pero que sí que se operaría.
Nosotros no residimos en Málaga, pero teniendo en cuenta que ni en Barcelona, que es donde se operó la primera vez, ni en Madrid ni en Granada, que es donde residimos, la querían operar, puntualizar que esa operación no era fácil y que podía perder la vida. Esta operación era de aneurisma de aorta. Quiero decir que se involucró, que estuvo pendiente d ela paciente hasta el último día, que hizo posible que esta persona volviese a vivir, ya que era cuestión de meses como mucho de lo que dependiese su vida.
Agradecer también al doctor Callejas su aprobación al traslado de la paciente, a la gestión del traslado a la aceptación de la operación de la paciente al hospital Carlos Haya. Quiero desde aquí agradecer que esta paciente cada 15 de septiembre pueda celebrar su cumpleaños, ya que nació el 12 de septiembre de 1967, y volvió a nacer el 15 de septiembre de 2014.
Muchas gracias a ustedes dos y a todo el equipo que un día atendió y cuidó a esta paciente. Que para este hospital quedará como una paciente más, pero para nosotros quedará que el doctor Aranda y el doctor Callejas, junto a su equipo cardiovascular, y a todo el personal de este hospital, dieron vida a una paciente que en su día ningún médico apostaba por esta operación.
Me dirijo ahora en especial al doctor Aranda, que fue nuestro primer contacto, que fue el médico que deseaba ver cada mañana al salir de la visita de UCI de mi hermana, que es y será un ángel puesto en nuestro camino.

M.J.P.

Agradecimiento remitido a la dirección gerencia del Hospital Regional Universitario de Málaga, SUR, julio de 2015

Somos P. y G. los hijos de los pacientes de su Hospital P. F. V. y E. C. L. B. B.
Ellos fueron intervenidos en julio porque mi madre le donó un riñón a mi padre y queríamos escribirle para dejar testimonio de nuestro más profundo agradecimiento a todo el equipo que atendió a nuestros padres, sin distinción de rangos o funciones ya que cada integrante nos dedicó un trato humano y amable además de una implacable solidez profesional.
En una época de crisis de valores, donde solo se señalan las fallas y los problemas creemos que es muy importante destacar un apoyo tan importante para nosotros que vivíamos algo tan crítico como tener a ambos padres en situación de riesgo, contar con la gente de su hospital como una “segunda familia”.
Sin otro particular, queríamos dedicarles a todos ellos a través suyo, nuestro más cordial saludo. 

P. L. B. F. y G.L. B. F.

Somos M. C. y P. F., familiares de los pacientes de su Hospital P. F. V. y E. C. L. B. B.
Ambos somos médicos y viajamos de la Argentina para acompañar a los pacientes que fueron intervenidos por una donación renal de P. y E. y hemos tenido una experiencia extraordinaria tanto del punto de vista profesional como humano de todo el plantel que intervino.
No podríamos referirnos a alguien en particular porque desde el plantel médico con su eficiencia y capacitación sumada a una calidad y calidez incomparable, hasta enfermeras, auxiliares y mucamas que con un gesto y una sonrisa amable constantemente contuvieron a un grupo familiar de personas y no solo a dos pacientes.
Encontramos a colegas con los cuales compartimos la dura y amorosa tarea de considerar que la Medicina es una ciencia y un arte que trasciende al conocimiento para humanizarse cuendo se ejerce. Desde ya muchas gracias y nuestro cordial saludo.  

M. C. y P. F.

Grandes profesionales UCI, SUR, 24 de junio de 2015

El día 25 de abril me realizaron una intervención, a través del pulmón, en principio, de mediano riesgo y con una previsible alta ambulatoria en el mismo día. Sin embargo, a pesar de todo, la intervención se complicó y comencé a tener una severa falta de oxígeno durante la misma que obligó a interrumpir la cirugía, para ser trasladado a la UVI de Carlos Haya donde me cogió bajo su tutela el Dr. Don Antonio Rodríguez Díez, que de forma precoz y ante la gravedad del caso me hizo, entre el resto de medidas médicas, una traqueotomía y me conectó a un respirador automático. Al cabo de una semana y tras todas las actuaciones tanto protocolizadas como extraordinarias, mi estado según el propio Dr. Rodríguez seguía “desesperadamente igual”, es decir no remontaba. Tanto es así que avisaron a mi familia para comunicarles la posibilidad de que no saliese adelante. Como en casa somos creyentes, mi mujer avisó a un sacerdote amigo que me administró la extremaunción. Poco después comencé a mejorar ligeramente, con altibajos. El Dr. Rodríguez y su magnífico equipo han puesto toda su profesionalidad y su coraje para sacarme adelante, y su humanidad para hacerme el trance más llevadero (he estado 40 días en la UVI). Gracias a las enfermeras/os, auxiliares: Isabel, Rocío; Carmen, etc.; celadores y la simpática y amable limpiadora Chispi. Muchas gracias de corazón.
A los 40 días, ya estabilizado pero aún conectado al respirador, solicité mi traslado a la UVI del sanatorio Gálvez, donde trabajo hace más de 25 años, y tengo plena confianza en su capacidad, por lo que me puse en sus manos con plena garantía. Ingresé con respirador automático en la UVI, saliendo a planta a los 7 días. Aquí he encontrado más de lo mismo, gran profesionalidad, entrega y humanidad. Mi mejoría es de una progresión favorable, y a día de hoy ya soy algo independiente, aunque sujeto parcialmente a oxígeno y rehabilitación. Daré las gracias a los intensivistas con mención especial a Victoria Olea, a los internistas Carmen, Nico y Juan Antonio, al neumólogo don Francisco Espildora Sánchez; al fisioterapeuta Juan Álvarez y a todos los enfermeros/as, auxiliares y limpiadoras (que no menciona porque al ser de UVI y planta son muchos) y a la dirección del sanatorio, que no ha tenido más que deferencias para conmigo y mi familia. A cuya cabeza está el Dr. Don Miguel Gálvez, acompañado de María Fernández Gálvez. Me siento profundamente orgulloso de mi mujer, mis hijos, mi hermano y el resto de mi familia y amigos (entre ellos el Dr. Don Guillermo Quesada), que han estado al pie del cañón, para poderme ver y animar en los escasos momentos de visita que permiten en las Unidades de Cuidados Intensivos. 

A. A.

Grandes profesionales Clínico y Regional, SUR, 18 de junio de 2015

Hace poco más de un año comenzó el momento más difícil de mi vida. De un día para otro me diagnosticaron una enfermedad pero, a pesar de todo, no puedo dejar de agradecer cada día el estado en el que me encuentro ahora mismo, gracias al maravilloso personal sanitario del que disponemos.
En primer lugar, quiero agradecer al doctor Gonzalo Pancorbo su amabilidad y rapidez en recomendarme una prueba de urgencia. Al jefe de Urgencias del Hospital Clínico, el doctor Escamilla, por su celeridad y diligencias para diagnosticarme. Al personal de Observación del Clínico y Carlos Haya y de la ambulancia que me trasladó a este último, por no dejarme pensar en lo que ocurría y dejarme estar como en casa mientras me trasladaban a la habitación.
Todo el personal de la UCI, pero en especial mis enfermeras, Elena y María, nunca podré agradeceros lo acompañado que se sintió mi corazón en una noche tan amarga. A mi compañera de UCI, María del Carmen, por la energía que me transmitió. A absolutamente todo el personal de la cuarta planta de neurocirugía: enfermeros/as, auxiliares … que me animaron cuando lo necesité y me trataron con más cariño del que nunca pude esperar, especialmente Juana, que me que me abrió los ojos para que viera lo afortunada que había sido a pesar de todo.
Por supuesto al maravilloso equipo de neurocirujanos, con el doctor Héctor Cabrera a la cabeza, que han hecho posible que hoy por hoy me sienta sana y plena. A Lourdes, enfermera de mi centro de salud y que, por circunstancias tristemente similares, siguió recordándome mi suerte. Y a todo el equipo de radioterapia: técnicos, enfermeras/os, y sobre todo al doctor Herruzo.
A pesar de recortes, politiqueos y mala organización, no guardaré mal recuerdo de mi paso por el hospital, gracias a todo este fantástico equipo de personas llenas de prfesionalidad y humanidad. Gracias.

E. M. B.

Agradecimiento a los profesionales de UCI del Hospital Regional de Málaga, SUR, 14 de abril de 2015

Quiero transmitir a través de esta nota mi enorme agradecimiento hacia el departamento de Unidad Coronaria de la UCI de Carlos Haya por la forma en que su personal trató a mi pareja, ingresada durante mes y medio, e incluso a mí misma, en un terrible momento de nuestra vida en el que no veíamos salida a su enfermedad.
Esto incluye a todo el personal, desde los enfermeros y auxiliares hasta los pinches. En cuanto a los médicos, quiero resaltar que ante la pasividad de algunos especialistas que prefiero no nombrar, y que nos hacían perder toda la esperanza, otros buscaron soluciones fuera de ese hospital y gracias a ellos mi pareja está curada y puede ver crecer a nuestra hija recién nacida. Hay un dicho muy verdadero “hay veces que la realidad supera la ficción” y nosotros hemos vivido una realidad que es difícil de creer.
Agradezco al doctor José Andrés Arboleda su atención, cordialidad y profesionalidad y quiero citar muy especialmente a la doctora Raquel Gutiérrez Rodríguez que además de ser una gran profesional, también ha sido valiente buscando una salida al problema y planteado tantas posibilidades para su cura, gracias por hacer todo lo posible para que estuviera en las mejores manos y haber mostrado una enorme humanidad, médicos así dan el buen nombre a un hospital, algo que lamentablemente no puede decirse de algunos profesionales de la medicina.
Es una gran tragedia que el hecho de relacionarse constantemente con la enfermedad y la muerte los haya hecho perder la compasión hacia los demás y hayan olvidado que su misión es salvar vidas. Desde aquí queremos decir a los médicos humanos, gracias y mil veces gracias.

E. R.

Agradecimiento a los profesionales de Traumatología del Hospital Regional de Málaga, marzo 2015

La estancia por la planta ha sido bastante corta, y sin embargo muy enriquecedora. Gracias a todas y a todos, que ponéis máxima atención en vuestras labores y mostráis tanta profesionalidad. Gracias por prestarnos parte de vuestro escaso tiempo para enseñarnos, para corregirnos, para educarnos, para sensibilizarnos.
Venimos de la Facultad con ideas algo dispares de lo que nos deparar un hospital, y a veces es algo catastrófico el choque con la cruda realidad. Nuestro primer fallecimiento, nuestro primer accidente, nuestro primer despiste, un shock, el estrés, el agobio, el cansancio, … Aprendices en primera línea de batalla, tal vez acongojados, tal vez temblorosos, … pero nuestras manos están cálidas, perciben algo, y es que no hay soledad a nuestro alrededor. Nuestras dudas se desvanecen, nuestros miedos se evaporan, y poco a poco nuestras habilidades brillan como diamantes en bruto que simplemente requerían de una eficiente pulidora.
A veces somos una carga, a veces todo lo contrario, a veces una mera presencia blanquecina que escucha y asiente. Sea como sea, sólo queremos dar lo mejor de nosotros para devolver al menos una ínfima parte de lo que hacéis.
Únicamente son semana. Día, horas, minutos. Nuestras retinas reaccionan en cada instante con admiración al vislumbraros al pie del cañón con enérgica iniciativa y envidiable tesón. Porque en estos momentos sois más que el personal sanitario del hospital, no … Sois profesores, consejeros, personas con las que pudimos desarrollar a gusto nuestra pericia en el campo enfermero.
Y lo conseguimos. No os quepa la menor duda. Así que gracias de nuevo por vuestra actitud altruista y por los gratos recuerdos que llevaremos con nosotros. Que, aunque el día se vuelva amargo y la motivación penda de un hilo, endulzaréis nuestra jornada y nos empujaréis hacia delante.
Nuestra carrera dura cuatro años, que vistos desde fuera parecen suficientes, pero luego se hacen escuetos. Son muchos los conocimientos que tenemos que aprender para luego resultar efectivos a la hora de ejercer como profesionales. Por lo tanto, para nosotros el poder asistir a prácticas hospitalarias de manera tan prematura es una oportunidad de oro, y creednos cuando decimos que valoramos sobremanera el que nos encontremos rodeados de profesionales amables y cordiales, porque nuestras esperanzas fenecerían si no tuviéramos esa suerte.
Así que no es una exageración el afirmar que en un futuro, cuando aplaquemos el dolor de alguien que sufre, cuando aconsejemos a una persona desinformada, cuando consolemos a aquel que llora, cuando enseñemos a estudiantes que ahora sean nuestros alumnos, parte os lo debemos a vosotros, que pusisteis vuestro grano de arena en la conformación de estos profesionales. Y por ende seremos vuestro legado.
B. J. G.  
 

Agradecimiento, SUR, 10 de febrero de 2015

Grandes profesionales

El pasado 6 de enero los Reyes Magos nos trajeron a nuestro primer hijo y nos gustaría agradecer la brillante atención que recibimos en el paritorio del Hospital Materno Infantil de Málaga.
A pesar de los recortes y las presiones a las que se está viendo sometida la sanidad pública, su personal no escatima en esfuerzos y profesionalidad para atender a sus pacientes.
En especial queremos agradecer al trabajo de la matrona María José Díaz por sus palabras de apoyo, su buen hacer, su exquisita profesionalidad y gran humanidad. Hacemos extensible este reconocimiento al resto del equipo, al doctor Azumendi, a la auxiliar Charo Barba, anestesistas y enfermeras, que sacrificaron uno de los festivos más ilusionantes del año para asistirnos en el día más importante de nuestras vidas.
B. H. 
 

 

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